Curador Nicholas Tsoutas
Artspace, Sydney, Australia
4 – 27 agosto 2005
Años atrás, Proyecto de Borde fue planteado como una estrategia para realizar trabajos en torno al concepto de borde como límite y juntura, estableciendo a Santiago –nuestra ciudad de origen– como centro de operaciones para proyectar obras en estado de viaje. Este ciclo comenzó en el Museo de Arte Contemporáneo de Valdivia en 1999, donde se trabajó con la idea de la política de lo cotidiano: la intimidad que se apropiaba de un espacio público de enormes dimensiones.
Posteriormente, en marzo del año 2002 viajamos al Fuller Museum, en las afueras de Boston, con Project of a Boundary, Unfold y en julio del mismo año a la Galería Latincollector de Nueva York con Project of a Boundary, Fold. En ambas exposiciones se trabajó el tema del borde como pliegue y despliegue, como estrategia de traslado, producción de obra y montaje. A partir de un mínimo envío de materiales fue posible desplegarse en un espacio museal de amplias proporciones. Este dispositivo se invirtió en el pliegue, en la capacidad de reducir la muestra al espacio menor de una galería.
A partir del 2 julio del año 2005 Proyecto de Borde, acostumbrado a ser un sistema de producción de exposiciones de sitio específico, se transformó en una residencia. Durante cinco semanas dejamos casa, trabajo y familia en Chile y nos trasladamos a Artspace, en Sydney, Australia, para preparar una exposición que abarcaría las cuatro galerías de ese centro de arte.
En Project of a Boundary: Portable Affairs, nos centramos en la exploración de los cruces entre dos culturas marcadamente distintas del hemisferio sur, separadas por el Océano Pacífico, pero con un horizonte común definido por la colonización Europea. Cada una desarrolló una investigación teórica y material en un hilado establecido por nociones de dibujo y sus extensiones conceptuales; no sólo como una herramienta de unión entre dos puntos y una plataforma para la conexión entre las obras, sino también como estrategia de apropiación del gran espacio de Artspace.
Proyecto de Borde ha sido, desde sus orígenes, un trabajo de investigación y gestión independiente, donde la producción plástica ha ido acompañada de la publicación de nuestras reflexiones críticas. En esta ocasión invitamos a la teórica y catedrática australiana Jacqueline Millner, a discutir y escribir un ensayo para este catálogo, enriqueciendo el diálogo en torno a este proyecto. En este sentido, también fue fundamental el trabajo y las reflexiones realizadas junto a Nicholas Tsoutas, curador y director de Artspace, quien debido a su especial interés en los proyectos en colaboración, nos propuso el desafío de realizar una obra en conjunto. Por primera vez la autoría individual desaparecía en Proyecto de Borde.
Independiente de la multiplicidad de los ejes de cada obra, nuestro común denominador se ha definido en nuestra producción de textos, asociados a cada uno de los proyectos anteriores. Siguiendo esta línea, decidimos realizar una obra textual, cuya metodología seguía el sistema del juego surrealista del “cadáver exquisito”. Cada día, una de nosotras debió escribir 100 palabras y solamente entregar la última frase a la siguiente, sin seguir un orden pre-establecido. Durante 16 días el texto fue torciendo su camino, pero siguiendo los mismos ejes que estaban dando forma a cada uno de los trabajos visuales. La obra-texto derivó en sonora: nuestras voces en dos idiomas fueron instaladas con un sistema de amplificación poco invasivo en Artspace, como un eco de nuestra presencia que permaneció luego que nosotras volviéramos a nuestro punto de origen.
Mónica Bengoa, Paz Carvajal, Claudia Missana, Ximena Zomosa
Obra exhibida:
Curator Nicholas Tsoutas
Artspace, Sydney, Australia
4 – 27 August 2005
Years ago, Project of a Boundary was stated as a strategy for the development of site specific installations around the concept of border as limit and juncture, establishing Santiago –our city of origin– as an operation center that would allow us to create works in a state of journey. This cycle of exhibitions began in 1999 at the Contemporary Art Museum in Valdivia, located in the South of Chile, where we decided to work around issues concerning concepts of policy of the everyday life: intimacy appropriating a large-scale public space. Later on, in March 2002, we traveled to the Fuller Museum in the outskirts of Boston with Project of a Boundary, Unfold; and in July that same year, we traveled to New York City to show Project of a Boundary, Fold at the Latincollector Art Center. Both exhibitions dealt with the subject of the border as folding and unfolding, as a strategy of transfer, art production and work installation. With a reduced shipping of materials it was possible to “unfold” in a museum of large proportions. This device was inverted in the “folding”, the capacity to reduce the exhibition to a minor gallery space.
In July 2005, Project of a Boundary, initially planned as a production system for site specific exhibitions, was invited to attend a residence program. For five weeks we left home, work and family in Santiago, and we moved to Artspace, in Sydney, Australia, to prepare an exhibition that would take place in the four galleries of that art center.
Project of a Boundary: Portable Affairs was conceived as an exploration of the crossings between two different cultures of the Southern Hemisphere, separated by the Pacific Ocean but sharing a common horizon, defined by the European colonization. Each of us developed a theoretical and material investigation with a common thread, defined by the role of drawing and its conceptual extensions; not only as instrument of union between two points and a platform for the connection between the works, but also as a plan for the appropriation of the large facilities in Artspace.
From its origins, Project of a Boundary has been a work of independent investigation and management where the art production has gone along with the publication of our critical reflections. In this occasion we have invited the Australian critic and professor Jacqueline Millner to discuss and write an essay for this catalogue, spreading out the implications of the project. In this residence, the work and the discussions around the project carried out between us and Nicholas Tsoutas –curator and director of Artspace– were also fundamental. Due to his particular interest in collaboration projects, he offered us the challenge of carrying out a collective work. For the first time, we made a single piece, blurring our individuality within Project of a Boundary.
Even though each of us has a different personal project, our common thread has settled in our text production associated to our previous projects and publication. Following this idea, we decided to carry out a text-work following the methodology of the surrealist game of the exquisite cadaver. Every day, one of us wrote 100 words and gave only the last sentence to the following artist without a pre-established order. During sixteen days, the text diverged its path, but chasing the same axis present in each visual work. The text turned into a sound piece: we placed our voices in two languages –with a non-invasive amplification system– in Artspace, as an echo of our presence that remained there, after we returned to our starting point.
Mónica Bengoa, Paz Carvajal, Claudia Missana, Ximena Zomosa
Exhibited work: