rss vimeo twitter facebook instagram

context

El año 2002 participé en ArtOmi, International Artist’s Colony, residencia para artistas ubicada en las cercanías del río Hudson, al norte de Nueva York. A ella asiste anualmente un grupo de treinta artistas, provenientes de los más variados lugares del mundo. En esa oportunidad la presencia asiática fue importante, particularmente la de artistas chinos, algunos de los cuales vivían efectivamente en ese país y otros que habían emigrado a los Estados Unidos. Ahí conocí al artista Pan Xing Lei, quien un año más tarde me invitaría a formar parte de su curatoría para Redo China.

Entendiendo que para los artistas contemporáneos chinos su cultura milenaria se vuelve muchas veces un legado muy difícil de cargar, la curatoría de Pan Xing Lei pretendía que artistas chinos y no-chinos reflexionaran en torno a la relación y noción que tenían de lo que es efectivamente la China contemporánea. Si bien el desafío era interesante, me pareció que el camino para enfrentarlo no iba necesariamente en realizar una investigación exhaustiva del acontecer político, social y cultural reciente de ese país; sentía que eso era obviar la realidad: yo no sabía mucho de China contemporánea. Más allá de lo que los medios informaban de manera más o menos habitual, la imagen que hemos construido desde estas latitudes está cargada de clichés, filtrada por lo que los distintos grupos de interés deciden que es adecuado que sepamos.

Entonces un día, recogiendo los juguetes que mis hijos habían dejado desparramados por el suelo, entendí que era mucho más honesto enfrentar el encargo desde la distancia real del desconocimiento y que la única certeza que tenía era que esos juguetes habían viajado desde aquel país para instalarse en la habitación de mis hijos, cual pequeños embajadores silenciosos. Así fue que elegí dos juguetes en los que su procedencia estaba claramente impresa (CHINA), los fotografié y luego usé estas imágenes para realizar unos pequeños bordados a mano, a escala natural de los objetos, y decidí coserlos sobre unos lienzos de color rojo, similares a muchos estandartes que nuestra memoria asocia a ese país.

exhibited in

  1. © 2018 mónica bengoa

social


social