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“Con respecto de las fotografías de mis hijos, creo que ellos siempre han sido una extensión de mi propia piel. “Mónica Bengoa

La cita de otra superficie de Bengoa –la textual–, en la cual daba cuenta del proceso de su obra –el cuerpo– en su reiteración con diferentes resignificaciones vuelven a aparecer en “Sobrevigilancia”. Parte del registro y de la acumulación de tomas cotidianas de sus hijos que ahora están utilizadas en su condición metonímica (la parte y el todo) inicialmente en los dos cepillos en el vaso sobre el lavamanos.

De ahí que “Sobrevigilancia” aluda a una superficie visible y otra invisible; la primera es la adscripción genérica de esta obra a su condición pictórica que condensa como hipercodificación del cuerpo de obra de Bengoa en cuanto el propio: la piel, la huella de las acciones incidentales, pero ahora desplazada en la otra piel, la de la superficie del muro en la Galería, que recubre con cardos teñidos que manualmente componen la imagen del encuadre de una sala de baño: azulejos, un lavamanos y un vaso con dos cepillos, es decir, capa sobre capa. El azulejo también es un material para recubrir el muro, en especial aquellos con escurrimiento de humedad. Qué es la pintura sino el acto de recubrir en la acción primera de la imprimación para la retención.

Lo segundo, a propósito de retención, es por los elementos que mantiene Bengoa dándole continuidad a “Sobrevigilancia” en su –carácter metonímico– la huella de la secuencia de otras obras en las que aparecen sus hijos: “En vigilia”, Valdivia 1999; “Tríptico en Santiago”, 2000; y “En vigilia IV”, Valencia 2001. En este recorrido de territorios la referencia fotográfica se construye sobre la serie de tomas y su demarcación según el lugar. Ahora me parece que reinvierte el proceso, la fotografía está como cita en su condición casi amateur, desenfocada o sobrexpuesta. Aparentemente “Sobrevigilancia” parece una fotografía satelital, esta asociación no es casual, le geografía física es una constante en la obra de Bengoa.

De algún modo “Sobrevigilancia” es una operación a escala que realiza Bengoa en la que condensa los procedimientos constructivos del cuerpo de su obra, reiterando la noción extensiva del territorio para la problematización del paisaje a partir de la cartografía y cartas climáticas, las cuales son analogizables en la pintura respecto de la representación del color. pero ahora la acumulación de los residuos y sus demarcaciones se desplazan hacia la geografía íntima de la fragilidad de lo privado y lo publico.

Alberto Madrid Letelier

  1. © 2017 mónica bengoa

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