rss vimeo twitter facebook googleplus pinterest

news

Hace dos años asumió como director del Museo de Bellas Artes, pero recién este año se podrá ver el sello de Roberto Farriol a cargo de este espacio. A la adquisición de obras contemporáneas de Eduardo Vilches, Mónica Bengoa y Paz Errázuriz, se suma una decisión más audaz: la renovación de la colección permanente del museo.

(…)
Para ofrecer una nueva mirada de la colección, Farriol recordó su visita al Metropolitan: “Descubrí allá algunas formas de abordar lo local para que fuera más atractivo, como por ejemplo hacer cruces de épocas, para establecer relaciones con diferentes autores que aborden una misma problemática o temática”.

Así, convocó a tres curadores para que entregaran una propuesta: Juan Manuel Martínez, especialista en el periodo virreinal y siglo XIX; Alberto Madrid, quien aportará una lectura entre la imagen y la palabra, y Patricio Muñoz Zárate, para entregar una mirada desde las obras más contemporáneas.

Es una muestra que permanecerá por varios años, aunque también está pensada para “que se renueve sola”, dice el director. De hecho, ya se está invitando a otros curadores para que intervengan la colección durante los próximos dos años.

Para Juan Manuel Martínez el desafío fue proponer un recorrido distinto para obras canónicas de la historia del arte local, como el retrato de O’Higgins de José Gil de Castro o “El huaso y la lavandera” de Rugendas. En su curadoría, “El poder de la imagen”, aborda el rol de la imagen en las distintas épocas. Si en el periodo virreinal es un elemento de persuasión y de moralidad, con la instalación de la República es un instrumento de poder. En el caso de Rugendas, forma parte de la construcción del paisaje de Chile y más tarde, con Monvoisin, registra un arte que a mediados del siglo XIX se inclinaba por lo francés y mostraba a la sociedad de ese entonces.

Alberto Madrid, en cambio, en “Sala de lectura. (Re)presentación del libro”, propone un cruce entre obras del siglo XIX y una obra contemporánea de Mónica Bengoa, recientemente adquirida por el museo. Su curadoría también da espacio a lecturas de género: en los retratos del siglo XIX los hombres no leen, sino que aparecen posando junto a sus bibliotecas, mientras que las mujeres son quienes aparecen concentradas en la lectura y asociadas a espacios más privados y cotidianos.

En el caso de Patricio Muñoz Zárate, en “Los cuerpos de la historia” visualiza cómo el arte, a través de la historia de la pintura, ha intentado establecer un imaginario. Su mirada gira en torno al arte chileno post 1973, marcado por la violencia de los cuerps. Ahí confluyen obras de Eugenio Dittborn, Juan Dávila, Carlos Leppe y una serie de grabados de Eduardo Vilches, también adquiridos hace poco por el museo. Eso, para terminar dialogando con las obras de Brantmayer y Paz Errázuriz. “En el caso de la fotografía, el artista es un etnólogo, va a los lugares, se encuentra con las personas, hay una confrontación cara a cara”, apunta Muñoz Zárate. Si al inicio de la República sólo los más acaudalados o poderosos podían ser retratados, en la actualidad son los postergados, los olvidados, quienes llegan al museo de la mano de la fotografía.
(…)

related exhibitions

Arte en Chile: 3 miradas

20 marzo - 31 marzo 2015

curator , ,

Tres distintas propuestas curatoriales renuevan la exposición de obras de la Colección Patrimonial del MNBA.


  1. © 2017 mónica bengoa

social


social