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De insectos y flores, en MásDeco

Entrevista realizada por Francisca Jiménez, para la revista Más Deco, de La Tercera. Con ocasión de la muestra Einige Beobachtungen über Insekten und Wildblumen, en MAVI.


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Mónica Bengoa volvió al ruedo con una exposición en el Museo de Artes Visuales, MAVI. “Einige Beobachtungen über Insekten und Wildblumen o Algunas consideraciones sobre los insectos y las flores silvestres” es el resultado de un largo proyecto que hoy exhibe tres obras en fieltro a gran escala trabajadas con gran precisión. La muestra estará abierta hasta el 6 de mayo.

Sentada sobre una banca ubicada en una de las salas del MAVI, la artista visual Mónica Bengoa hace una pausa luego de terminar el montaje de su exposición “Einige Beobachtungen über Insekten und Wildblumen o Algunas consideraciones sobre los insectos y las flores silvestres”. Al preguntarle por qué usó ese título, responde que fue por los libros clasificatorios de botánica alemanes que solía ver de niña en su casa, libros que fotografió y que sirven de imágenes referenciales para dos de las tres obras de gran formato que exhibe hoy.

Cuenta que para esta muestra laboró durante tres años y que este trabajo es parte del proyecto El Fieltro Como Soporte de un Nuevo Ejercicio Óptico, Fondart Bicentenario para el Fomento a la Creación de Excelencia, una investigación que luego se aplicó a la producción de una serie de murales hechos de este material -solo en estas obras hay alrededor de 400m² de capas de fieltro calados a mano-, de los cuales la muestra presenta tres obras. Las dimensiones del díptico rojo titulado “Einige Beobachtungen über Wildblumen: Bienen-Ragwurz (Ophrys apifera) und Schachblume (Fritillaria meleagris) o -Algunas consideraciones sobre las flores silvestres: Orquídea abeja (Ophrys apifera) y Tablero de damas (Fritillaria meleagris)”-, de 258 x 320 cm; las del mural gris “Einige Beobachtungen über Insekten: Langhornbiene (Eucera longicornis) -o Algunas consideraciones sobre los insectos: Abeja de antenas largas (Eucera longicornis)”-, de 340 x 545 cm, y las del mural “Observaciones de medio día”, de 184 x 1464 cm. Cada uno de ellos ocupa un muro entero en diferentes salas del MAVI.

¿Por qué usaste fieltro para esta muestra?

Necesitaba un material para calar. El papel quedaba completamente fuera de mis planes así que en esta búsqueda di con el fieltro. Además, la idea era teñir el material y que fuera de mayores dimensiones que, por ejemplo, el papel. De esta manera se dieron las condiciones para llegar a él. Gran parte del proyecto se basó en la adquisición de este, ya que muy pronto me di cuenta de que sería imposible que yo misma produjera el fieltro, pues las dimensiones máximas que se logran de manera artesanal no sobrepasan el tamaño de un pliego, aproximadamente. Estos tamaños reducidos hubieran hecho el trabajo aun más lento. Así surgió la posibilidad de importarlo en rollos de 184 cm de ancho, por varias decenas de metros de largo. Este resultó óptimo para cortarlo con cuchillo cartonero y luego pulir los bordes con tijeras de bordar.

Hablas de la importancia del teñido en tu trabajo. ¿Sobre qué y cómo lo realizas?

Generalmente trabajo con materiales cotidianos como servilletas, cardos o hilos de bordar, entre otros. Son todos materiales industriales, cuyos colores vienen en paletas restringidas desde fábrica. Lo que hago es tomar una imagen fotográfica e identifico en ella las distintas zonas de colores, de tal modo que intento reproducirlos con otros medios más artesanales, en este caso, a través del teñido. Si bien los rollos de fieltro venían en algunos tonos de cada color de fábrica -varios grises y rojos-, tuve que mandar a hacer algunos tonos para replicar los matices que veía reflejados en las imágenes digitalizadas. En este proceso tuve la colaboración de Anilinas Montblanc, donde se tiñeron varios centenares de metros cuadrados de fieltro, con los tonos precisos, o lo más cercano posible a los que tenía que realizar. Sucede que el tratamiento del color tiene que ver con lo que veo y lo que puedo lograr con el material de trabajo. Yo puedo ver una cierta cantidad de colores, pero no siempre es posible reproducirlos con los medios más bien artesanales que utilizo en cada investigación. En general, el ajuste de los colores es un tema a tratar sobre cualquier material: desde los cardos, los hilos, el fieltro, los lápices, etcétera.

¿De qué manera la tecnología te ayuda en tu proceso de trabajo?

Es vital. Todos los procesos son tecnológicos. Desde tomar la fotografía hasta realizar las maquetas en Photoshop. Comienzo re-dibujando en el computador las distintas zonas de color que veo en la pantalla. Lo que hago es usar este medio como un sistema ortopédico de construcción de imágenes. Así, la fotografía no solo es un medio para crearlas, sino también para mostrar el procedimiento técnico de elaboración de la obra.

Trabajar a escala tan grande debe haber sido difícil en el desarrollo de la obra… Mi trabajo siempre tiene ese desafío. La gran escala es una constante. Por ejemplo, en el caso del mural calado, nunca pude ver más de un metro de largo de la imagen, ya que debía ir enrollando el fieltro ya trabajado para poder desenrollar el siguiente segmento que debía intervenir. Solo vi la imagen completa una vez que fue instalada aquí en el museo. Pero eso me ocurre con todos mis murales, ya que por las escalas debo trabajarlos de manera modular.

¿Esta muestra viajará fuera de Chile como otras obras tuyas?

Sí, el díptico rojo se va a exhibir en el Sternsen Museum de Oslo, en una muestra que se llama “The Storytellers”, cuyo nombre se basa en el título de un cuento de Vargas Llosa. Me resulta importante tener el contacto con el espectador no solo después de realizada la obra, sino que durante el proceso de creación de esta. Durante el desarrollo de mi proyecto realicé una serie de encuentros de conversaciones en varios lugares de Chile, en los cuales me encontré con artistas, estudiantes, artesanos y público en general a quienes les mostré mi trabajo en distintas etapas de avance, recibiendo comentarios muy enriquecedores que me ayudaron en el proceso de la obra. La idea ahora es poder hacer una conversación con los murales ya terminados, la que será abierta a todo público el 25 de abril, con la idea intercambiar opiniones sobre la exposición.

  1. © 2017 mónica bengoa

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